martes, 8 de marzo de 2011

Él

ÉL

Él es para mí, risa después de llanto,

Él es el frio de mi invierno hecho el calor del sol.

Él es la tristeza y la alegría convertida en hostias de pasión.

Él es pasado, es presente, es incierto futuro.

Él es venganza y es perdón.

A él yo lo amé sin conocerlo y lo amaré más allá del amor.

Es el vacío de mis entrañas, es la palpitación del corazón.

Él, mi deseo de noche se convierte en el alba de claridad.

Por él y para él yo danzo y en silueta descobijada

me entrego por completo a su voluntad.

Su languidez, sus huesos casi descubiertos,

la inmensidad de su mirada, la sensualidad de sus movimientos

y el aroma de su cuerpo son dueños de mi identidad.

A él yo lo amo en la caída de la desgracia de su ser

y lo adoro y lo venero desde mi ocaso hasta mi amanecer.

domingo, 22 de agosto de 2010

¡SOLO LOCO! ¡SOLO POETA!


Hoy, mi sentir está en la pluma del señor
Nietzsche en su loco poema.

¡SOLO LOCO! ¡SOLO POETA!


Cuando la luz se va desvaneciendo

cuando ya el consuelo del rocío

se filtra en la tierra

invisible, inaudible

-pues delicado calzado lleva

el consolador rocío, como todo dulce consuelo-

entonces recuerdas, recuerdas tu, ardiente corazón

cuan sediento estuviste

de celestiales lagrimas y gotas de rocío,

abrasado, cansado, sediento,

mientras en sendas de amarilla hierba

malignas miradas del sol crepuscular

por entre negros árboles en torno a ti corrían,

deslumbrantes, malintencionadas, abrasadoras miradas del sol.


¿Tú el pretendiente de la verdad?" -así se mofaban-.

­¡no! ­sólo un poeta!

un animal astuto, saqueador, rastrero,

que ha de mentir,

que premeditadamente, intencionadamente,

ha de mentir

multicolor larvado,

larva el mismo,

presa el mismo,

¿es eso el pretendiente de la verdad?...

­Sólo loco! ­Sólo poeta!

Solo un multicolor parloteo

multicolor parloteo de larvas de loco

trepando por mendaces puentes de palabras

sobre un arco iris de mentiras

entre falsos cielos

deslizándose y divagando.


¡sólo loco! ¡sólo poeta!

šEs eso el pretendiente de la verdad?

No inmóvil, rígido, liso, frío,

convertido en estatua,

pilar de dios;

no erigido ante templos

atalaya de dios:

­¡no! Hostil eres a tales modelos de virtud,

mas recogido estas en el desierto que en los templos,

audaz como los gatos

saltas por todas las ventanas

y en toda ocasión

husmeas la selva virgen

tu que por selvas vírgenes

entre fieras de coloreados pelajes

pecadoramente sano y bello y multicolor corrías,

con lascivos belfos,

feliz con el escarnio, feliz en el infierno, feliz y sanguinario,

ladrón furtivo, mentiroso corrías...


O semejante al águila

que fija su mirada largo tiempo en los abismos

en sus abismos...

-­oh, girar como ella

hacia abajo, hacia el fondo, hacia adentro,

hacia cada vez mas profundas profundidades!

Y entonces

de repente

vuelo vertical

trazo precipitado

caer sobre corderos

hacia abajo, voraz,

ávido de corderos,

odiando toda alma de corderos,

odiando rabiosamente todo lo que parezca

virtuoso, borreguil, de rizada lana,

necio, satisfecho con leche de oveja...

Así, aguileñas, leopardinas,

son las añoranzas del poeta,

son tus añoranzas entre miles de larvas,

¡tú, loco!, ¡tú, poeta!


Tú que al hombre consideras

tanto dios como oveja

al dios desgarrar en el hombre

como a la oveja en el hombre

y desgarrando reír

En esto consiste tu felicidad!

felicidad leopardina y aguileña

felicidad de loco y de poeta!"

Cuando la luz se va desvaneciendo

y la hoz de la luna

ya se desliza verde y envidiosa

entre rojos purpúreos

-enemiga del día

y sigilosamente a cada paso

las guirnaldas de rosas

siega, hasta que se hunden

pálidas en la noche:

así caí yo mismo alguna vez

desde mi desvarío de verdad

desde mis añoranzas de día

cansado del día, enfermo de luz

caí hacia abajo, hacia la noche, hacia las sombras,

abrasado y sediento

de una verdad.


¿recuerdas aun, recuerdas tu, ardiente corazón,

que sediento estuviste?

¡sea yo desterrado

de toda verdad!

¡Sólo loco! ¡Sólo poeta!


sábado, 26 de junio de 2010

"TÚ ME QUIERES BLANCA"


"Tú me quieres blanca" , trata del rol virginal que se le exije a la mujer en la sociedad...
y bueno me lo dedico...no solo como víctima de esa reclamación de que me quieras casta, si no también como perdularia sanguinaria que demanda castidad en un cuerpo curioso e innegablemente por los años cultivado.


"TÚ ME QUIERES BLANCA"
Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.

lunes, 26 de octubre de 2009

sábado, 20 de junio de 2009

martes, 24 de marzo de 2009

Detente sombra



Detente, sombra esquiva,
imagen del hechizo que más quiero,
horrorosa ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.


Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me ilusionas lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?


Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo estrecho


que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.




martes, 20 de enero de 2009

Por el perro

Ayer me caí...

Me tropecé con el perro

Que, silencioso se atravesó en mi camino

Caminaba lánguidamente por el pasillo

Esperando que yo saliera de la habitación.

En el instante en que perdí el equilibrio

Y caía a estrellarme, de cara, contra el piso

Me percaté que, en un segundo,

El futuro en pleno

Todos mis planes

Podrían irse al traste.

Por un perro…


Lydia Ruiz

sábado, 30 de agosto de 2008

Mujer del siglo XXI como víctima de agresión ¿Masoquismo o esclavitud?


En varias ocasiones taché de masoquistas , débiles e ilusas a esas mujeres que desfilan ciegas y tontas en esa pasarela tóxica llamada, “Agresión domestica”, donde ellas no son más que un objeto para su pareja, y es que pareciera del siglo pasado o que esta situación ha quedado atrás ¡¡pero no!!, aún afecta a un sin número de mujeres que día a día sufren de alguna manera la violencia y en esta situación, además de sufrir el maltrato lo callan por lo tanto suele causar un ciclo interminable entre el agresor y la víctima. En busca de respuestas lógicas y bases fundamentadas para este reportaje me tope con una muy buena pregunta, solemos las mujeres ¿ser víctimas o masoquistas?

Mujer del siglo XXI como víctima de agresión

¿Masoquismo o esclavitud?

· Desde Enero hasta Julio del 2008, el OIJ ha atendido 9 homicidios pasionales.

· La agresión a las mujeres, no es exclusivo de un grupo o clase social, afecta a un gran número de mujeres y no conoce fronteras.

“Eres una inútil, vieja y fea, me gritaba él, constantemente”, esa frase recordaba doña Julia Chavarría de 52 años, al contar su tétrica experiencia como víctima de agresión, al lado del que alguna vez fue el amor de su vida. “Francisco me agredía cada vez que llegaba de sus fiestas, apestando a perfume de mujer y en estado de ebriedad…la verdad he tenido mala suerte con los hombres, todos me han salido malos”, lamen doña Julia, mientras una sonrisa negra escapaba de sus labios pálidos y una brillante amarga lágrima se asomaba de sus ojos achinados y asediados por leves arrugas esculpidas por el trajín de los años.

La situación que doña Julia vivió y que casi le cuesta la vida, la experimentan día a día miles de mujeres en Costa Rica y el mundo, es una de las manifestaciones más palpables y graves de inequidad social. El psicólogo, Luis Gustavo Orozco, quien labora para la clínica Santa Clara en Guadalupe y en Escazú, define la violencia domestica como un evento de agresión psicológica, verbal y física de forma reiterativa.

La gravedad de estos abusos varía según el grado de violencia ejercida sobre la mujer y normalmente se combinan varios tipos de abuso, ya que dentro del maltrato físico siempre hay un maltrato psicológico, destaca Orozco.

La psicóloga del Centro de Mujer y Familia, Feda Trejos, dice que la forma de abuso más preocupante es el maltrato psicológico, porque llegan a disfrazar de manera tal este despotismo, que la mujer no se percata o no se quiere dar cuenta de lo que sucede, y cae fácilmente en las redes de su agresor.

Y es que la violencia doméstica, no es un fenómeno nuevo, sino que tiene largas raíces en el tiempo, si se hace caso a los especialistas en el tema.

Trejos aclara que la agresión a las mujeres, no es exclusivo de un grupo o clase social, afecta a un gran número de mujeres y no conoce fronteras. El miedo, las amenazas, el desconocimiento de los derechos, la degradación psicológica, las pautas sociales y culturales, la existencia de hijos, la dependencia emocional y económica total del cónyuge, provoca que un gran número de casos, no sean ni denunciados ni conocidos siquiera por los familiares de las víctimas.

¿Por qué mantienen la relación con el agresor las mujeres maltratadas en esta época? ¿Víctimas o masoquistas?

Lo lógico sería que, si alguien mantiene una relación que se dice que está caracterizada por el maltrato y la agresividad, es porque, o no es cierto que esto ocurre(al menos con la gravedad presentada), o es que la mujer acepta esa relación y la actitud violenta del hombre.

Los especialistas en psicología, Orozco y Trejos, aconsejan conocer las características típicas del Síndrome del Maltrato a la Mujer (SIMAM) para poder comprender los efectos y consecuencias del mismo, y ver así las diferencias con otras situaciones de violencia interpersonal. El contexto y la dinámica del síndrome del maltrato caracterizan la conducta del agresor, pero también la de la víctima. Uno de los factores más determinantes en la continuidad de esta relación es el hecho de que la violencia aparece en el seno de una relación afectiva con sentimientos de amor y mantenida sobre situaciones compartidas y proyectos futuros en común.

Orozco, dice que una vez que la mujer sufre agresión de cualquier tipo por parte de su cónyuge y esta lo perdona, inmediatamente entra al Síndrome del Maltrato a la Mujer (SIMAM). Este consiste en la clara intencionalidad del agresor en producir un daño en la víctima que sirva como argumento a su intención de dominar a la mujer. Esta conducta, ocasiona lesiones físicas de diferente índole y, por supuesto, lesiones psíquicas.

Eva Gonzales, de 29 años de edad, recuerda que su pareja le prohibía relación con amigos y familiares, “me aislaba de todo el mundo y no permitía que alguien me visitara”. Esta es una fase del SIMAM, que se caracteriza por un maltrato psicológico en forma de insultos en público y en privado, intentos de ridiculizar a la mujer ante otras personas, controlar sus gastos, movimientos, llamadas telefónicas, etc.

“Me sentía impotente, me sentía fea por que a él no le gustaba que me arreglara, decía que si me ponía bonita era para algún amante que tenía en la calle (…) me decía que no servía para nada que por eso andaba con otras mujeres”. Esta serie de insultos los soportó Eva por más de diez años, ahora ella recibe ayuda psicológica de las trabajadoras del Instituto Nacional de la Mujer (INAMU).

SIMAM El síndrome de maltrato a la mujer, tiene tres fases que se repiten de forma continuada y cíclica en la mayoría de las ocasiones, aunque no son de obligada aparición todas ellas, lo cual dependerá de las circunstancias.

Fase de tensión creciente: La relación pone de manifiesto la agresividad creciente hacia la mujer, conductas de agresión verbal o física de carácter leve o aislado. La mujer va adoptando una serie de medidas para manejar la situación y adquiriendo mecanismos de defensa psicológicos.

Fase de agresión aguda: Se caracteriza por una descarga incontrolada de las tensiones que se han ido acumulando durante la primera fase. Las consecuencias más importantes se producen en este momento, tanto en el plano físico como en el psíquico, donde continúan instaurándose una serie de alteraciones psicológicas debidas a las situaciones vividas.

Julia Chavarría, cuenta que su marido después de pegarle hasta dejarla sangrando en la cama, le amenazaba con matarla si visitaba al doctor o a la policía.

Fase de amabilidad y afecto: El psicólogo, Luís Gustavo Orozco, cree que en esta fase es cuando la mujer experimenta la sensación de sentirse amada. En los siguientes días, se da una situación de extrema amabilidad, “amor” y conductas cariñosas por parte del agresor. Es una fase bien recibida por ambas partes y donde se produce la victimización completa de la mujer, ya que este periodo de tiempo, actúa como refuerzo positivo al mantenimiento de la relación

El agresor muestra su arrepentimiento y realiza promesas de no volver a llevar a cabo algo similar. Realmente piensa que va a ser capaz de controlarse y que debido a la lección dada a la mujer, ésta nunca volverá a comportarse de manera que sea necesario agredirla de nuevo.

El tiempo de duración de esta fase es muy variable, aunque lo habitual es que sea inferior al de la fase primera y más largo que el de la segunda. Existen básicamente dos condicionamientos típicos del SIMAM relativos a las lesiones psíquicas.

La repetición de los hechos, da lugar a un mayor daño psíquico, tanto por los efectos acumulados de cada agresión, como por la ansiedad mantenida durante el periodo de latencia hasta el siguiente ataque.

La situación del agresor respecto con la víctima, Desde el punto de vista personal, el agresor es alguien que ella quiere, alguien en quien se supone que debe creer y confiar, y alguien de quien, en cierta manera, depende. Desde el punto de vista general, las mujeres agredidas mantienen una relación legal, económica, emocional y social con él.

De esta manera, la mujer no percibe salida alguna a ese círculo tóxico y depredador en el que se encuentra profundamente sumida, no encuentra alternativas, y le resulta muy difícil adoptar una decisión.

25 años de mi vida me los robó él, con el tiempo me acostumbré y no sentía más miedo, me resigné a quedarme con él, pasara lo que pasara, a veces Francisco llegaba y me sacaba de la casa a tiros con mis hijos pequeños, yo no sabía que la que estaba enferma era yo, así atestiguó doña Julia, con un gran sentimiento de melancolía de esos años perdidos.

Trejos, afirma que cuando la mujer se decide a acudir al médico o en busca de algún tipo de ayuda profesional, no suele ser tras la primera agresión, sino que ya ha habido algún episodio anterior, que por las características cíclicas del síndrome, se ha vuelto a repetir. Esto implica que las alteraciones psicológicas del síndrome ya están instauradas en mayor o menor medida.

Ambos profesionales de la psicología, recomiendan a la víctima agredida asistir a centros de ayuda a la mujer. En ningún caso deberán minimizarse los hechos por la levedad de las lesiones físicas. Concuerdan en que se debe iniciar lo antes posible los tratamientos clínicos, sociales y psicológicos de forma cruzada, tratando de aconsejar a la víctima, la adopción de medidas ofrecidas por medio del centro de la mujer o por los trabajadores sociales del hospital.

Secuelas La autora de la denominada “Psicología de los sucesos catastróficos” Alexandra Symonds , dice que , la primera reacción de la víctima normalmente consiste en una autoprotección y en tratar de sobrevivir al suceso, suelen aparecer reacciones de shock, confusión, negación, abatimiento, aturdimiento y temor.

La mayoría de estas mujeres, presentan síntomas de incompetencia, sensación de no tener ninguna valía, culpabilidad, vergüenza y temor a la pérdida de control. El diagnóstico clínico recibido en la mayor parte de los casos es el de depresión.

Eva Gonzales, acepta haberse sentido muy insegura, después de escapar y haber tomado la decisión de buscar ayuda profesional, “en el fondo no quería apartarme de él, ni dejar de amarlo, no me imaginaba mi vida sin él, hasta pensé en volver a casa y pedirle que me perdonara por haberlo abandonado, pero el apoyo de mi familia y de mi psicólogo me ayudaron a ser fuerte y a superar esa fase”.

Eva ahora está sacando bachillerato por madurez y estudiando inglés, dice sentirse feliz y nueva, está segura de que esa experiencia no la vuelve a vivir nunca más.

Pero después de la exposición de casos y diagnóstico de profesionales en área de la psicología. ¿Es la mujer una masoquista o de verdad es víctima de una terrible enfermedad?

En definitiva, la mujer permanece unida a su agresor por una especie de gomas elásticas gigantes. Cuando intenta terminar la relación y se aleja de él, la goma se va estirando, hasta llegar, incluso, a un punto cercano a la ruptura pero resulta muy difícil de superar y cuanto más se aleja mayor es la tensión que la hace volver. Para una persona debilitada físicamente, anulada psíquicamente y temerosa de dar los pasos, será muy difícil lograr escapar de esos lazos, necesita la ayuda de otras personas o de los mecanismos sociales que actúen como tijeras que corten esas gomas.

Quedan con esto, pues, desacreditadas las teorías que argumentaban que la causa del maltrato era el masoquismo de la mujer, teorías que se basaban en el amor que profesaban las víctimas a sus agresores. Debido a que las conductas de las mujeres maltratadas son inapropiadamente atribuidas a sus características de personalidad, y no a sus orígenes situacionales, confundiendo así las causas y las consecuencias del abuso. Esto es un error de atribución fundamental que todos alguna vez hemos cometido.

viernes, 4 de julio de 2008

Carga Pesada

Carga Pesada

He leído la lengua de mis antepasados en sueños

He visto sus figuras en habitaciones confusas

Que solo puedo nombrar con el habla ajena

De quienes para siempre los confinaron

A la región de las sombras.

No entiendo sus palabras

Pero en los sueños se alargan como palmeras

Brillan como las plumas del Quetzal

¿Cómo habrán sido los mercados en Tenochtitlán?

El pregón de los vendedores de penachos de papagayo,

La voz de la mujer ofreciendo quequisques o yuca

La sombría voz del vendedor de papas?

¿Con qué palabras sonando a río o aguacero

Se declararían el amor el héroe del juego de pelota

Y la muchacha dulce con cestas de jipijapa?

Las palabras de los pueblos se parecen

a sus montañas y a sus lagos

se parecen a sus árboles, a sus animales.

¿Cómo sería la lengua que hablaría de los ceibos

Y los jaguares

De la luna incandescente y ecuatorial

De los volcanes erectos?

He oído la lengua de mis antepasados en sueños,

En habitaciones confusas que sólo

Puedo describir con la lengua del despojo.

Nicaragua, mi amor

Mi muchachita violada

Levantándose, componiéndose la falda

Grita, se pone brava furiosa.

Parece mentira cuanta bulla mete y como resiste

Aviones, minas, pirañas, maldiciones en inglés

Discursos sobre cómo bajar la cabeza

Y no se deja, se suelta, pega carreras

Y allá va el General, la colina, los cohetes reactivos,

Las columnas verdes avanzando, sembrando,

Haciendo ingenios de azúcar,

Ríos de leche, casas, escuelas,

Viento que sacude el miedo.

Nacimos para esto,

Reímos por esto

Entre dientes andamos, la rabia y la esperanza

No nos dejan, no los dejamos

Ni a sol, ni a sombra

País chiquito, pero cumplidor

Nicaragua lanza, lanzada, atrevida, chúcara, yegua,

Potreros de Chontales donde Nadine sueña caballos

Percherones

Y soñamos en surtidor

Tenemos una fábrica de sueños

Sueños en serie para los descreídos

De aquí nadie sale sin su arañazo en la conciencia

Nadie pasa sin que le pase nada.

País de locos, iluminados, poetas, pintores

Carne y hueso de gente que acierta y se equivoca

Que prueba y vuelve a probar.

Este país mío, me somete a su pasión,

A su locura,

A la droga de tardes incendiarias

Donde volcanes caminan horizontes abajo

Sin que nadie los detenga

Este país suda sus mediodías luminosos

Para que yo crea en la torva perversidad de su belleza,

Para qye no levante el sudario resplandeciente de sus paisajes

Y vea a la muerte traficando huesos bajo mis narioces.

Embadurnada de lágrimas me tiene este país

Sale la luna alfanje a descabezar luciérnagas,

Los grillos cantan notas de sopranos imposibles,

Los vientos alisios revientan olas invencibles en mi balcón.

Pero ya no hay belleza que me engañe,

Ni arrullo que me haga dormir.






Gioconda Belli

Ediciones centroamericanas anama