martes, 20 de enero de 2009

Por el perro

Ayer me caí...

Me tropecé con el perro

Que, silencioso se atravesó en mi camino

Caminaba lánguidamente por el pasillo

Esperando que yo saliera de la habitación.

En el instante en que perdí el equilibrio

Y caía a estrellarme, de cara, contra el piso

Me percaté que, en un segundo,

El futuro en pleno

Todos mis planes

Podrían irse al traste.

Por un perro…


Lydia Ruiz

1 comentario:

Tomás Goic dijo...

Por qué será que me suena que al perro que te refieres no es uno de cuatro patas sino más bien de 2???

Saludos!!!!!!