
Se nos muere el hogar…MADRE TIERRA!!
Actualmente, existe un fuerte consenso científico que el clima global se verá alterado significativamente, en el próximo siglo, como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero tales como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos.
Ellos afirman que en el cercano siglo los pueblos sufrirán las implicaciones del cambio climático global y las respuestas de los ecosistemas, que a su vez, pueden traducirse en desequilibrios económicos en países que dependen de los recursos naturales, expansión de enfermedades infecciosas tropicales sobre los seres humanos, inundaciones de terrenos costeros y ciudades, tormentas más intensas, las extinción de incontables especies de plantas y animales, fracasos en cultivos en áreas vulnerables, aumento de sequías, etc.
Ese futuro desastroso está hoy aquí, nuestra madre naturaleza muy enojada ya nos está pasando la factura; claros ejemplos los vemos a diario. Al sureste de Europa (Grecia, Rumania y Bulgaria) los bosques arden sin control y las muertes ya ascienden a 600 victimas consumidas por el fuego. Naciones como Kosovo, Croacia, Serbia y Macedonia están solicitando ayuda a la Unión Europea ya que no pueden enfrentar la situación de emergencia. Con temperaturas que superan los 40 grados centígrados las ciudades y pueblos están viviendo un infierno. Los cortes eléctricos y la falta de agua no simplifican para nada la tremenda situación en la que están sumergidos los ciudadanos europeos. Kilómetros de hectáreas son arrasadas por las llamas y las miradas de alerta están puestas en las regiones protegidas que están totalmente vulnerables al fuego.
Si las temperaturas continúan subiendo hay regiones del planeta que van a conocer la fuerza de la naturaleza. Poco a poco vemos como el cambio climático transforma nuestras vidas cotidianas y miles de noticias nos muestran inundaciones, deshielos, epidemias y extinciones de especies.
Con el pasar del tiempo parece que realmente los fríos serán heladas, el calor se transformará en infierno y las zonas que jamás sintieron el poder de la destrucción natural vivirán tifones, ciclones y tempestades.
